lunes, 2 de diciembre de 2013
martes, 9 de julio de 2013
Tiempo es.
Sé que no volveremos a hablar. Sé que esta conversación solo va a ser uno más de los miles de recuerdos que forman la nube que llevo conmigo. Es imposible meter los recuerdos en una bolsa y dejarlos en el momento en el que deberían quedarse, porque pasarán los inviernos y llegará de nuevo Abril y recordarás cuando empezó todo, y cuando terminó.
Como si esa nube de recuerdos que hizo grises tus noches de septiembre viajara con el viento y se posara encima tuyo, mojándote con algo que ya no existe, haciéndote volver al pasado para, sin ninguna consideración, devolverte al momento que tienes que vivir, con las ideas cambiadas, las heridas abiertas, pero un futuro idéntico.
¿Que si se puede vivir de recuerdos? Está claro que sí. Sólo somos una sombra de lo que fuimos.
Una niebla que cubre las heridas haciéndote creer que son cicatrices es lo que llamamos tiempo.
Tiempo es como el aire que oxida. Curiosos los recuerdos, que aunque sí te oxidan a ti, pocos se oxidan con el tiempo.
Se oxidan las capas superficiales, lo que hace que te olvides de algunas sensaciones, de algunos detalles, de algunos olores. Idealizas las situaciones y las conviertes en tuyas. Pero nunca las olvidas, sólo las transformas. Y dentro de 100 años nadie tendrá en cuanta que cada arruga de tu piel corresponde a una historia que probablemente nadie conoce.
lunes, 8 de octubre de 2012
Un soplo de aire fresco
Fue un soplo de aire fresco, que, como aire que es, tal como viene se va. Ninguno va a gustarte como lo hacía él y, por mucho que te esfuerces, no eres capaz de sentir lo mismo por cualquier otro.
Hay muchos primeros, pero el primero que duele como si quemara cuando se va, es el primero de los primeros.
Y aquí es cuando te das cuenta de que por primera vez estuviste cerca de alguien no solo por pasar el rato y que nunca nada ni nadie podrá sustituirlo.
Los habrá mejores y peores, con diferencia por las dos partes. Los habrá que te gustarán más que él y otros que menos. Unos que merezcas y otros que no.
Los habrá de muchas maneras, pero el primero es el primero.
No me refiero al famoso chico del primer beso, ni al de las manitas, ni todas esas cosas que se consideran lo primero. No me refiero a los primeros tanteos de la vida de los 14 ni a todas esas cosas que nunca vas a olvidar.
Él es el primero que te ha dolido cuando se ha ido y ya no lo has tenido al lado, el primero por el que te has podido pasar horas tumbada en la cama y el primero por el que te has tenido que jurar a ti misma que no ibas a llorar frente al espejo mientras te caían las lágrimas por las mejillas, mientras las recogías rápidamente con la mano, como si así nunca hubieran existido.
No sabías lo que era echar de menos a alguien con la fuerza de necesitar salir corriendo hacia algún lugar, solo por buscarlo, aunque no estuviera. No sabías lo que era la rabia, la impotencia, y, sobretodo, lo difícil que era controlarlas.
No sabías lo que era llorar, primero de rabia y luego, cuando el tiempo hace su labor, sonreír recordando lo que fue con un gran vacío en el estómago. La sensación de mirar al futuro y no contemplar una vida sin buscarle, sin saber de él. La sensación de que te lo encuentras en cada esquina cuando no lo quieres ver.
Hay muchos primeros, pero el primero que duele como si quemara cuando se va, es el primero de los primeros.
Porque es el primero al que has querido.
sábado, 8 de septiembre de 2012
El club de los poetas muertos
Nunca es mal día para recordarle al mundo que debe vivir más y que nada dura eternamente. Por eso hoy, en vez de soltar un rollo sobre que hay que aprovechar el momento, que tienes que vivir como si fueras a morir mañana y todas esas cosas que se suelen decir, voy a dejar que lo hagan otros.
Porque el valor más importante desde siempre ha sido la libertad y el estilo de vida más bonito el "Carpe Diem"
Y eso es lo que plasma la que, tengo que reconocerlo, es una de mis películas favoritas, si no la favorita.
Hoy dejaré que extraigáis las conclusiones que esta película pretende que extraigáis, porque yo no podría hacerlo mejor y sería una falta de respeto.
Y eso es lo que plasma la que, tengo que reconocerlo, es una de mis películas favoritas, si no la favorita.
Hoy dejaré que extraigáis las conclusiones que esta película pretende que extraigáis, porque yo no podría hacerlo mejor y sería una falta de respeto.
"No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo
Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos"
Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos"
El club de los poetas muertos
miércoles, 22 de agosto de 2012
Para olvidar a alguien tienes que querer hacerlo
Sé que podría acostumbrarme a ti, a tus defectos, a tus
virtudes. Sé que podría quererte, todavía no sé como, pero sé que podría
aprender.
Pero ya hace mucho que nos separamos, bueno, la gente dice
que no ha pasado tanto tiempo. En verdad, no ha pasado mucho tiempo.
Pero esos pocos días lo son todo cuando pasas las tardes
esperando a que de señales de vida y todas las noches recordando sus labios y
su sonrisa.
Esos pocos días son una eternidad si estás acostumbrada a
los ‘Buenos días, princesa’ y a que te traten como una reina.
Esos pocos días lo son todo cuando quieres a alguien y sabes
que ese alguien no piensa nunca en ti.
Joaquín Sabina tardó en olvidar a la mujer que quería 19 días
y 500 noches. Si hago la cuenta atrás, ¿Conseguiré olvidarte?
Claro, que la canción ni siquiera dice ‘olvidarte’ dice ‘aprender
a olvidarte’ ¿Dónde se aprende eso? ¿Quién te lo enseña?
No sé, no creo que su método me sirva a mí. He hecho la gráfica
y es una caída demasiado grande el dejar de echarte de menos en solo 19 días.
Porque dicen que no hay nada peor para olvidarse de alguien
que no querer hacerlo.
No, no quiero olvidarme de ti, ¿Por qué iba a hacerlo? Los
recuerdos bonitos no deben olvidarse. Solo quiero que dejen de doler. Quiero
cerrar la herida, pero conservar la cicatriz.
Porque estamos hechos de eso, de recuerdos, de cicatrices.
¿Qué somos, si no?
Yo creo que hay dos cosas que se deben aprender en la vida. Que
no hay que borrar las cicatrices, es una.
La otra, surge aplicando la frase que dice ‘El camino hacia
la paz no existe, la paz es el camino’.
Y esto es, si quieres olvidar a alguien, tienes que empezar
a olvidarle. No llegarás a poder vivir sin alguien si no quieres hacerlo.
Para olvidar a alguien, tienes que empezar por querer
olvidar.
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